Blog

« Volver

Quince batallas hacen una batalla

11 Agosto 2015 - XV Ediciones

Hace tiempo escuché a alguien decir que si cada jugador en el campo hace bien su trabajo y le gana la batalla particular a su oponente directo, la suma de esas victorias individuales daría como resultado ganar el partido. Esto es, de alguna manera, una definición de trabajo en equipo; quince batallas hacen una batalla.

Contacto
La lucha individual entre los primeras líneas durante las fases de melé, entre saltadores en los saques de lateral, de los centros frente a frente; son algunos ejemplos de enfrentamientos directos que se dan en el campo en forma de batallas individuales.

También lo es, cada situación de juego en la que se enfrentan 2 jugadores contrarios; placajes, carrera-evasión, duelos patada-recepción, presión a los pateadores, etc. O de pequeños grupos que, o bien atacando con continuidad avanzan con el balón, o que en acciones defensivas recuperan la posesión del balón; situaciones técnico-tácticas también son pequeñas batallas.

Pero no sólo las físicas, también las psicológicas cuentan; una buena acción es una inyección de energía para unos que por otro lado puede minar psicológicamente a los contrarios. Marcar y despegarse o marcar para acercarse en el marcador, ganar metros con una jugada ensayada, avanzar defendiendo, son algunos ejemplos más.

En definitiva, mini-guerras dentro de una gran batalla. Por lo tanto, estimulemos a nuestros jugadores para que ganen cada batalla, individual o colectiva, y que sean conscientes de que cada acción tiene una influencia directa sobre el juego general. Que la suma de todas las acciones nos haga ganar el partido.

batalla
 

Preservar el espacio

04 Agosto 2015 - XV Ediciones

En rugby hablamos muchas veces de preservar el espacio, pero realmente ¿qué queremos decir? Pues básicamente que, cuando seamos capaces de crear espacio, éste ha de mantenerse libre hasta que lo explotemos, cosa que el portador de la pelota y sus apoyos intentarán hacer lo antes posible, antes que desaparezca.

Contacto
Con un ejemplo se entenderá mejor. Imaginemos una situación de superioridad numérica de 2 contra 1 favorable al equipo atacante. Esto es, un portador del balón en carrera con un apoyo (también en carrera) avanzando hacia un defensor que intentará evitar ser superado por los atacantes.

El defensa puede ser fácilmente batido preservando el espacio por lo que una situación de dos contra uno debería resolverse siempre con éxito. Por ejemplo, si el portador del balón le fija y da un pase a su apoyo en el momento correcto entrando éste último en el espacio original. El portador preserva el espacio libre, comprometiendo al defensor, sin ocuparlo para que sea explotado por su apoyo cuando reciba el pase.

Podemos extrapolar esta idea desde una reducida situación técnico-táctica con el espacio entre los jugadores a situaciones mucho más complejas con unidades de ataque y defensa más numerosas. O incluso a perspectivas más genéricas en las que consideremos el espacio que hay entre dos equipos enfrentados, o a la espalda de la defensa, o incluso en los exteriores de ésta.

Cuando encontremos espacios, conservarlos hasta que decidamos explotarlos porque si ocupamos el espacio libre sin sacar provecho de él tendremos que volver a crearlo de nuevo.

En este ejercicio propuesto en http://www.rugbycoachweekly.net podemos ver un ejemplo de cómo explotar el espacio con una situación de 3 contra 2.

espacio
 

El contacto confunde al jugador y frena la continuidad del juego

28 Julio 2015 - XV Ediciones

Cuando el portador del balón decide atacar a la defensa, jugar dentro de ella sabiendo que entrará en contacto con el contrario, toma la decisión bien porque forma parte de un movimiento técnico-táctico programado y ‘es lo que toca’ o bien, por decisión personal adaptándose (en contra de lo programado) a esa situación particular; ha leído el entorno y ha considerado que atacar a la defensa es la mejor opción en ese momento.

Contacto
El caso es que cuando el jugador entra en contacto, se centra en ganar la lucha individual y, casi siempre, se olvida que la batalla no se acaba en el contacto sino que después de ganar la lucha por mantenerse de pie y mantener la posesión del balón, si no puede seguir avanzando, lo primero que se espera de él es que dé continuidad a su acción con un pase a un compañero en apoyo. Inmediatamente después, él mismo ha de reconvertirse en un apoyo efectivo del nuevo portador del balón, seguir siendo útil en todo momento.

Ganar la lucha del contacto es fundamental pero, en nuestros entrenamientos, propongo que no nos quedemos en los gestos técnicos. Hagamos entender a los jugadores que es necesario encadenar las acciones. Preparemos actividades acordes a ello de manera que el jugador, con o sin balón, busque siempre dar continuidad al juego.


Dando otra vuelta de tuerca, podemos trabajar la visión periférica durante el contacto para anticiparse a la defensa buscando esas rápidas opciones encadenadas de las que hablamos que aceleren la acción. No permitir que el contacto nuble la visión del jugador, ni que éste entre en un estado de ‘tunnel vision’ que le limite y que le impida percibir su entorno más cercano. Si unos segundos antes analizó la situación y tomó la decisión de atacar a la defensa, que siga analizando.

En este vídeo podemos ver algunos ejemplos para trabajar la continuidad y los apoyos...

contacto continuidad
 

Retrospectiva de un entrenamiento

21 Julio 2015 - XV Ediciones

En mi opinión, todo entrenador debería asegurarse de que el jugador comprende la importancia de cada elemento del juego a través de los entrenamientos, no sólo en la teoría.

Graham Henry
Pero creo, fruto de la observación y de experiencias personales, que cuando los entrenadores preparamos sesiones de entrenamiento, a veces no dedicamos el suficiente tiempo a pensar si nuestros ejercicios realmente motivan a nuestros jugadores y si estamos haciéndoles mejorar y entender el juego; planteándoles nuevos retos y sometiéndoles a la presión suficiente para que el proceso de aprendizaje sea efectivo. Más bien, lo que hacemos es diseñar sesiones de entrenamiento que nos resulten cómodas de desarrollar, manteniéndonos en nuestra propia zona de confort. No basta con retar al jugador, también hemos de ponernos a prueba a nosotros mismos.

Por eso, después de una sesión de entrenamiento, de camino a casa, me gusta hacer un breve ejercicio de retrospectiva y repasar cómo fue la sesión, si cumplí con mi objetivo, si fui capaz de transmitir lo que quería, si los jugadores me entendieron, si asimilaron lo que entrenamos... si hice un buen planteamiento, si fui suficientemente claro y preciso, si fui didáctico, si manejé los tiempos así como los elementos del entrenamiento, si mantuve el nivel durante toda la sesión, etc... pero sobre todo, si nos divertimos y nos quedamos con ganas de más, de volver a entrenar el próximo día.

Creo que es un hábito muy constructivo, incluso si puedes compartirlo con otros entrenadores que estuvieron presentes observándote, resultará muy enriquecedor.

entrenamiento
 

Crear espacio libre a través de los contactos

07 Julio 2015 - XV Ediciones

Cuando vemos un partido desde la perspectiva que nos da nuestro asiento privilegiado en la grada o en el sillón de casa frente a la televisión, es difícil entender porqué muchas veces los jugadores no corren hacia el espacio libre y en cambio se complican jugando en zonas más pobladas de contrarios, dificultando así el avance y poniendo en peligro la posesión del balón.

Juego dentro de la defensa
Cuando el portador del balón avanza, éste se convierte en el principal foco de atención de los contrarios y compañeros más cercanos a él.

La defensa querrá detener el avance rápidamente mientras que el portador del balón, valiéndose de su técnica individual, intentará evitar el contacto. ‘Luchando’ contra los defensores cercanos tratará de mantenerse de pie y no perder el balón para seguir avanzando o, mediante un pase, hacer avanzar a un compañero.

Esta situación descrita, que se da en el juego, es común cuando se ataca a la defensa; se pasa de jugar delante de la defensa a jugar dentro de ella. Situación inevitable por otro lado ya que si un equipo ataca con la posesión del balón, el otro defenderá con la intención de robárselo, claro.

Ahora bien, si pensamos en cuál es la situación ideal que se le puede presentar a un jugador con balón diríamos que encontrarse corriendo a máxima velocidad, con el balón en las manos, y sin jugadores contrarios interfiriendo en su camino hacia el ensayo.

Correr al espacio
Por lo tanto, hablar del espacio es hablar de la clave del éxito. O lo que es lo mismo, trabajar para conseguir poner jugadores con la posesión del balón en el espacio libre que garanticen el avance hacia el ensayo.

Si jugando delante de la defensa no encontramos espacios libres, tendremos que crearlos. Es ahora cuando tiene sentido ver a aquellos jugadores que en vez de jugar hacia los espacios poco claros o difíciles de aprovechar, atacan a la defensa y juegan dentro de ella para implicar defensores y desordenar el sistema defensivo contrario.

Conservando el balón y con movimiento de avance; tarde o temprano, los espacios libres aparecen y entonces, si hemos mantenido la posesión y tenemos jugadores circulando en (o hacia) esa zona libre, estaremos ante una situación muy favorable.

Lo que dejo para la reflexión es el trabajo, durante los entrenamientos, para que los directores de juego sean capaces de crear espacios atacando (y por lo tanto desordenado) a la defensa y de percibir cuando es el momento de explotarlos.

espacio
 

Calentamiento pre-partido

16 Junio 2015 - XV Ediciones

Durante el calentamiento pre-partido, el incremento de intensidad debe ser progresivo acabando éste con los jugadores a punto para el partido. Para ello, incluir en el calentamiento ejercicios que realicen movimientos musculares parecidos a los que se van a requerir durante el juego; carreras, saltos, pases,… utilizando el balón en los ejercicios siempre que sea posible.

Calentamiento pre-partido
Un ejemplo de calentamiento de 20 minutos podría ser algo así:

• Carrera tranquila, a ritmo suave. (A baja intensidad) Correr levantando las rodillas, correr hacia atrás y de lado. Empezar a pasarse el balón en grupos de 4. Estirar gemelos, isquiotibiales, cuádriceps, movimiento de cadera y zona lumbar (mantener la posición de estiramiento durante 5 segundos).

• Carrera a más intensidad. Cambios de dirección, zancadas más largas, correr levantando las rodillas, correr llevando los talones atrás. Correr y hacer los ejercicios anteriores también llevando un balón en las manos. Estirar gemelos, isquiotibiales, cuádriceps, aductores, cadera, zona lumbar y glúteos (mantener la posición de estiramiento durante 10 segundos).

• Carreras de aceleración, sprints. (en grupos organizados) Ejercicios de movimientos y gestos específicos; carreras, pases, evasión, etc. incrementando la intensidad. Estirar gemelos, isquiotibiales, cuádriceps, aductores, cadera, zona lumbar y glúteos (mantener la posición de estiramiento durante 15 segundos).

• Separar a los delanteros para que practiquen fases de conquista a alta intensidad mientras que los tres cuartos ajustan sus lanzamientos del juego y hacen placajes con escudos.

Todos listos para comenzar el juego.

calentamiento
 

No puedes poner límite a nada

09 Junio 2015 - XV Ediciones

Michael Phelps (USA) es el deportista (nadador) olímpico más condecorado de todos los tiempos, con un total de 22 medallas; 18 de ellas de oro, además de varias plusmarcas mundiales.

Michael Phelps

“Mi entrenador me enseñó que nada es imposible y que, por lo tanto, tienes que soñar a lo grande.

Por el camino, sea cual sea tu meta, habrá gente que te diga que dejes de soñar; pero solo hay que echarle imaginación.

Las ganas de triunfar lo son todo porque créeme, verdaderamente los sueños pueden hacerse realidad. Con el trabajo duro, con fe y con confianza en ti mismo y en los tuyos, no hay límites.“


dixit
 

Principios del juego de ataque (y II)

26 Mayo 2015 - XV Ediciones

Siguiendo con la serie de los Principios del juego de ataque, a continuación 3 puntos más para completar lo que puede considerarse básico para un juego de ataque efectivo.

4. El ataque debe hacer circular al balón y a los jugadores con una finalidad
Cada equipo está formado por 15 jugadores pero sólo 1 de ellos lleva el balón por lo que los otros 14 jugadores deben correr y organizarse entorno a él; unos en un entorno cercano y otros más alejados, todos moviéndose en armonía apuntando a una meta común.

Juego de Ataque
5. Todo jugador atacante con balón debe contar con apoyos
Los jugadores en apoyo se mueven y se comunican con el portador de balón con el objetivo de garantizar la continuidad del juego de ataque o la posesión en caso de no poder batir a la defensa y meterse dentro de ella. Esto crea la unidad básica de ataque que consiste en un portador de balón con apoyos interiores, exteriores y en el eje del balón.

Cuando la defensa incrementa la presión sobre el portador de balón, inevitablemente se crean espacios entre los defensores, cerca del balón, que el ataque debe saber explotar. Los apoyos han de crear líneas de pase ajustando sus líneas de carrera, sus distancias al portador y su velocidad.

6. El ataque debe utilizar las habilidades individuales de los jugadores
Todo jugador ha de ser una amenaza en ataque. Esto es, avanzar con el balón, atacar los espacios, intentar ganar la espalda de la defensa y utilizar sus apoyos cuando sea necesario.

juego de ataque